Fiestas y tradiciones del mes de Agosto

Faustino Casajús y Francisco López

MES DE AGOSTO

Agosto era el mes en que todos estaban atareados con la trilla. Una vez limpia y preparada la era, comenzaba el acarreo de la mies con las caballerías aparejadas con el baste, horquillas y unas largas sogas, hechas con cáñamo, para sujetar los fajos ( 6 ó 7 ) que se les cargaba a cada una.
Cuando el sol empezaba a calentar, se extendía la parva, hecho que consistía en mezclar la mies, muy esponjosa, hasta alcanzar un grosor de unos 0,70 m..
Los trillos solían ser de ruedas de acero en los lados y, en el centro, unas cuchillas para desmenuzar la mies.Había otros , llamados de rastro; eran una tabla gruesa a la que se le incrustaban piezas de pedernal o cuchillos cortantes de acero.

Una vez uncidas las dos caballerías, se enganchaba el trillo y se comenzaba a dar vueltas por encima de la parva hasta que se desmenuzaba la mies. Encima del trillo se colocaba una persona que dirigía y decía cuándo había que contornar ( dar la vuelta a la parva ). Por la tarde, una vez acabada la trilla, se recogía todo, en un montón , en un extremo de la era ( había que seguir trillando al día siguiente )y se esperaba a que corriera el aire para aventar ( separar la paja del grano ) con unas horcas de madera.
El trabajo diario consistía en combinar el acarrear, trillar, aventar, recoger la paja para pienso y cama de los animales , y llevar el grano a casa, cargando las caballerías con dos talegas ( unos sacos largos y estrechos ) de 70 Kgs. cada una, sucesión de hechos por el que , en este tiempo , se solía trabajar unas 20 horas diarias.
La era, si no había tormenta, sólo se recogía y barría al terminar. Para esto, se hacían escobas con matas de griñolera ( arbustos altos – cerca de 2 m.-delgados muy fuertes y flexibles ) formando unos manojos atados fuertemente por la parte más gruesa y , por el otro lado ,se doblaban en forma de L. Se colocaban en una pared a la que le diera el sol , pisadas las puntas con unas piedras para que cogieran la forma deseada y , una vez secos , sirvieran durante muchos años para barrer la era.

Para primeros de agosto, comenzaba la recolección del espliego, del que siempre se encargaba la familia de casa Salvador Casajús .
En la siega del espliego participaba todo el que tenía tiempo, hasta los chicos mayores en edad escolar, que con sus fajos a cuestas,acudían al lugar donde se compraban y , una vez pesados , ya podían pasar a cobrar el importe de su trabajo, lo que venía muy bien para ayuda a la economía familiar, en aquellos años tan duros.
Para la cocción del espliego era necesaria una fuente para que el agua corriera por una acequia, y un descampado donde recoger el espliego apilado ordenadamente.
La caldera para la cocción era de dos cuerpos de , más o menos , 1,40 m. de alto por otro tanto de diámetro, cada uno. Se construía un horno, en la tierra, con su chimenea a unos 2,50 m. de la caldera. Esta se incrustaba en el hoyo que se hacía, dejando fuera entre 0,70 ú 0,8º m. En el fondo había una rejilla de unos 0,35 m. .Se llenaba de agua y , acontinuación , se metía espliego muy aprisionado ( sobre 800 kgs. ) de los que salían entre 3,50 y 4 kgs. de esencia.

Debemos destacar , como fiesta religiosa del verano , la Asunción de la Virgen , día 15 del mes. Ahora, se celebra una misa en la Virgen de la Sierra, dedicada a los que no pueden acudir en mayo a la romería.Esta fiesta la instituyó don Santiago Escabosa, sacerdote que rigió, durante muchos años, la parroquia de Biel ( ( hace más de 30 años que se celebra ). Nació en Luesia y , ahora , está destinado en Jaca.
El segundo sábado de este mes, la cofradía de Santa Quiteria celebra su fiesta con misa cantada en la ermita, invitando, al final de la misma, a todos los asistentes a unos dulces y vino moscatel en porrones.

Después de la misa, celebran su reunión, terminando con una comida de hermandad.
Esta cofradía se recuperó , por las mujeres, el año 1.994, siendo, en la actualidad, 185 las cofrades,con un gran entusiasmo pues lo primero que hicieron fue restaurar la ermita , dejándola nueva pero con su forma anterior. Colaboran permanentemente en obras sociales ( felicidades por todo ).

En Biel se decía antiguamente: Santa Quiteria pasó por aquí, perro rabioso no me muerdas a mí “.